Peón o Rey... Esa es la cuestión!
- Mar Coaching

- 4 mar 2019
- 2 Min. de lectura

A todos nos pasa por momentos de quedar anclados a imágenes de nosotros mismos que ya no reflejan a la persona que estamos siendo hoy.
Esas ideas que tenemos de mismos, nos delimitan un campo de terminado de acciones y deja afuera muchas otras que no son acciones que estén en coherencia con nuestra visión de nosotros.
Si una persona se define como miedoso, muy probablemente lleve adelante acciones precavidas y de poco riesgo y deje fuera de sus "acciones posibles" aquellas que entiende como peligrosas o arriesgadas.
El conflicto aparece cuando deseamos realizar alguna de esas acciones, ajenas a nosotros, para alcanzar algún resultado que deseamos. En ese momento, en nuestra cabeza se establece una contradicción que a veces ni siquiera registramos, en donde por un lado deseamos lograr un objetivo, pero por otro lado, la acción que nos permite alcanzar ese logro nos resulta imposible de ser llevada a cabo por nosotros, siendo como somos. Entonces continuamos con otras acciones, que no nos van a permitir lograr lo que queremos o nos van a dificultar mucho más el camino , pero se encuentran dentro del abanico de acciones propias, o renunciamos al objetivo, generando y acumulando frustraciones innecesarias.
En el caso de nuestro amigo autodefinido como miedoso, para continuar con el ejemplo, podría ser que su deseo fuera el de conocer el mundo, pero como se dice todo el tiempo que es miedoso, la acción de volar, no está en su abanico.
Entonces viaja en micro, hace caminatas, pero nunca va a lograr "conocer el mundo", o se le va a dificultar mucho.
Para evitar estas limitaciones lo que muchos hacemos a lo largo de nuestras vidas, es juzgar la acción en si misma, y ver de que otra manera la podemos analizar para poder llevarla a cabo. En lugar de revisar nuestros pensamientos y dejar entrar la posibilidad de que podemos aprender a Ser de otra manera, y que lo que nos define hoy, ocurre porque nos sostenemos en esas acciones que nos definen.
Es por eso, que el miedoso, va a intentar cambiar la idea de que "volar es peligroso", pero seguramente no se le ocurra trabajar sobre la interpretación de miedoso que tiene de si mismo. Cuando esto ocurre, tal vez logre volar, pero no dejará de sentirse un miedoso y tarde o temprano tendrá limitado algún otro resultado por ello.
Es por todo esto que te invito a que te revises. Que te animes a mirarte sinceramente frente al espejo y anotar a quien estas viendo. Es decir, como te describís y como te sentís vos con vos, con la gente y con el mundo. Después podes detenerte en cada cualidad y evaluar si tener ese concepto tuyo, te permite alcanzar los resultados que deseas o no. Y una vez que identifiques aquellas cualidades que no te suman para avanzar en la dirección que querés, te invito a reflexionar desde cuando te sentís y te ves de esa manera, si es algo reciente o histórico en vos, si alguna vez te sentiste diferente. Poder analizar en que casos, siempre suele haber un caso, pudiste actuar de manera diferente



Comentarios